Inmediatamente antes de los élites compitieron los juniors, dando cinco vueltas al circuito de Parquesol, donde el catalán Josep Nadal confirmó los pronósticos, venciendo por delante del vasco Iñigo Gómez y del madrileño Ismael Félix Barba, que entraron a 23 y 40 segundos del nuevo campeón de España.
Gómez intentó sorprender de salida a Nadal, el gran favorito, que suele tener una salida bastante floja. “Pero en la segunda vuelta no pude aguantar su ritmo y se fue”. En efecto, Nadal, que se había quedado en cabeza con el cántabro Michel Vuelta y con el vasco, se despegó en la segunda vuelta y hasta el final.
Por detrás Gómez era incluso alcanzado pasado el ecuador de la prueba por el gallego Paulo González y por Barba, aunque nuevamente se iría para adelanta para lograr la plata. “Nadal era el más fuerte y lo ha demostrado. Cuando se fue sabía que sería difícil darle alcance, pero le he recortado diferencia. Me han cogido, pero me ha servido para recuperarme y quedarme sólo en la última vuelta. Para mí, esta medalla es un buen resultado”.
Barba, González y el catalán Pedrero lucharon por el bronce, con ventaja para el madrileño. “Hice una salida muy mala y tuve que remontar bastante. En la parte final Gómez estuvo muy fuerte y no pude seguirle, pero tuve suerte de dejar a los otros dos rivales”.
Finalmente el vencedor, un tarraconense de El Morell, nos comentaba lo siguiente (escuchar).
Alegría y decepción
La primera prueba de la matinal fue la de los cadetes, que en los 30 minutos de carrera dieron tres vueltas. Pronto se vio que iba a ser un duelo entre valencianos y vascos, con muchas alternativas, viendo en cabeza a ciclistas como Jonathan Lastra (Euskadi), Marcos Altur y José Manuel Ribera (Comunidad Valenciana) o Pablo Rodríguez (Galicia), con algunos resbalones y caídas de estos ciclistas.
El más importante, sin embargo, fue el que decidió la prueba. Lastra y Altur ya se habían quedado solos en la última vuelta y se encaminaban hacia la recta de llegada con el valenciano por delante. Pero justo en el paso de la tierra al asfalto, Altur se resbalaba y caía poniendo en franquicia el triunfo para el de Bilbao, vencedor de la Copa de España. “Me da pena por el valenciano, pero nos puede pasar a todos. De hecho me dijeron que tuviera cuidado en esa parte, que ya se habían caído muchos corredores y preferí entrar más tranquilo, ya que en la recta le podía remontar. Estoy muy satisfecho, porque he hecho un gran año con este Campeonato y la Copa y espero poder seguir con los éxitos en el BTT”.
Llorando inconsolable, pese a los abrazos y besos de sus padres, el valenciano tenía que conformarse con la plata, al entrar a siete segundos. Finalmente el gallego Rodríguez, a 13 segundos, era bronce. Como comentaba el seleccionador, Paco Pla, “lo importante es que ha estado ahí, que esta vez no ha ganado, pero ha demostrado que puede hacerlo y que otras veces la fortuna estará de su lado”.